39.9

Kilómetros

IBP Index 38 BYC

Salida: La Oliva
Cota máx.: 278 m. | mín.: 76 m.
Pendiente Máx: 9,7% | Media: 2,4%
Desnivel ↑: 502 m. | Desnivel ↓: 502 m.

Track GPX / Track KML

Descripción


Una ruta de 40 kilómetros donde disfrutaremos de pistas anchas para rodar a buen ritmo, descensos rápidos, jable y unas vistas espectaculares de las playas de la costa oeste de La Oliva. Comenzamos en Tindaya desde el supermercado Impescasa, en la Calle Virgen de La Caridad, desviándonos hacia la izquierda por una carretera que en unos cientos de metros se convierte en una pista ancha, la cual nos lleva a la Montaña de Tindaya. Poco después encontramos un cruce con un panel informativo de la Red de Senderos, donde entraremos en el GR131,  girando a la derecha.

Bajaremos al Barranco de Esquinzo donde recorreremos un pequeño tramo y poco después comenzaremos una ascensión de unos 4 kilómetros por una pista junto al Barranco de Agua Salada, hasta llegar a Las Gavias de Garce.El siguiente tramo, de unos 5 kilómetros, es ligeramente descendente salvo un repecho en la Montañita de La Quinta, rodando en paralelo a la carretera FV10 hasta las inmediaciones de Lajares.

Unos metros antes de llegar a la citada carretera, nos desviamos a la izquierda para subir a la Montaña del Calvario, que a pesar de tener este nombre no intimida tanto en realidad, ya que tan sólo son 700 metros hasta la parte más alta, con una pendiente media del 4,4% y máxima del 8,2%. Una vez arriba veremos frente a nosotros unas antenas, pero no llegaremos a esa altura ya que poco antes nos desviaremos por un camino a la izquierda para iniciar un rápido y divertido descenso sobre arena de playa que con un poco de habilidad podremos sortear hasta el final.

Salimos a una pista con menos arena y giramos a la izquierda para afrontar un tramo bastante duro por la cantidad de arena que vuelve a acumularse y que frena nuestro avance y por los repechos que tendremos que superar para ascender la Montaña Piedra de Cal. Tras la subida un descenso hasta el Barranco del Jable, donde la cantidad de arena esta vez nos impedirá mantenernos sobre la bici y nos obligará a caminar unos metros hasta llegar al otro lado del barranco.

Seguimos por una pista en el interior del Barranco del Jable hasta llegar a un nuevo panel de la Red de Senderismo que nos informa de que nos encontramos en la Majada de Las Pilas, donde habitan diferentes especies de aves esteparias, como la Avutarda Hubara, el Corredor Sahariano, la Ganga Ortega, la Terrera Marismeña, la Curruca Tomillera, el Camachuelo Trompetero o el Alcaudón Real. En este punto conectamos con el sendero PR FV1 que se inicia en el Barranco de la Cañada de Melián y concluye en la Playa de Esquinzo, pasando por El Cotillo. En este tramo comenzamos subiendo hasta un área de descanso  desde donde iniciaremos un largo descenso de unos 3 kilómetros hasta las inmediaciones de El Cotillo.

Poco después de pasar un molino que nos queda a mano derecha, tomaremos una pista ancha a la izquierda y seguiremos las indicaciones de la Red de Senderos del PR FV1 que nos llevará hacia los acantilados, comenzando posiblemente la parte más bonita de la ruta. Rodaremos por un estrecho camino rodeado de piedras siempre junto a los acantilados, divisando espectaculares playas salvajes, como la Playa del Castillo, muy frecuentada por  kytesurferos, la Playa del Aljibe Cueva, la Playa del Águila, la Playa de la Escalera y la Playa de Esquinzo, donde muere este precioso camino.

Seguimos tierra adentro rodando junto al Barranco de Esquinzo hasta alcanzar las Casas de Taca, donde iniciamos la bajada al barranco para cruzar al otro lado del mismo y nuevamente dirigirnos hacia los acantilados. Lo primero que veremos al llegar a la costa es un impresionante entrante  llamado Los Caletones. Seguimos avanzando junto a los acantilados por una pista que cada vez se vuelve más rota. Pasamos El Salvaje, La Huesilla, la Punta de Paso Chico, El Paso y Las Corihuelas, hasta cruzar el Barranco de Tebetos, tras el cual comenzaremos una larga ascensión de más de 4 kilómetros por una pista ancha que nos conduce hasta Tindaya, donde finalizaremos la ruta.