6.5

Kilómetros


Salida: El Pijaral
Cota máx.: 924 m. | mín.: 801 m.
Desnivel ↑: 282 m. | Desnivel ↓: 282 m.
Ratio Subida: 7,42% | Ratio Bajada: 8,05%

Ruta circular de 6,5 kilómetros en uno de los enclaves más espectaculares para la práctica del senderismo en Tenerife. Nos encontramos en la Reserva de El Pijaral, situada en el Parque Rural de Anaga. Se trata de una Reserva Natural Integral sometida a la normativa del espacio natural, por lo que solo admite un uso público limitado. Por ello, no están permitidas las rutas organizadas por entidades o personas jurídicas o por personas físicas con ánimo de lucro. Las restantes visitas están restringidas a un máximo de 45 personas por día. Debido a esto, los interesados deben obtener previamente una reserva, que podrá incluir hasta cuatro acompañantes.

La Reserva de El Pijaral, y los caminos que alberga, se encuentran sometidos al régimen de los alisios, vientos característicos que afectan la cara norte de la isla y que dejan constante humedad en la zona, con una gran presencia de brumas y nubes, como ocurre en toda la cumbre de Anaga, y que juegan un papel muy importante en la recarga de los acuíferos subterráneos. En época de lluvias es recomendable llevar calzado de recambio ya que podemos encontrar bastante barro durante el recorrido.

Es un recorrido apto para cualquier persona que quiera disfrutar de un agradable paseo, ya que la distancia es bastante asequible y los desniveles son contenidos. La primera parte discurre por un sendero estrecho hasta llegar al mirador de Cabezo de Tejo. Desde el mirador hasta la carretera TF-123 la pista es más ancha y sin apenas desnivel. Desde la carretera TF-123 otro sendero se adentra en el bosque hasta conectar con el sendero inicial, para llegar al punto de inicio, sin que en ninguno de estos tramos, el terreno presente algún tipo de dificultad. En el vídeo de la derecha, proporcionado por Relive, puedes ver el trayecto.

Podemos acceder al punto de inicio desde la localidad lagunera de Las Mercedes por la Carretera TF-12 o desde San Andrés, cruce de El Bailadero. La ruta comienza en la zona conocida como La Ensillada, en la Carretera TF-123, a 4,8 kilómetros del Cruce de El Bailadero. A tan sólo 4 kilómetros del punto de La Ensillada se encuentra el Albegue Montes de Anaga, desde donde tendremos acceso a las mejores rutas de senderismo de la isla. Podremos llegar también en transporte público a través de la Línea de Titsa 947, que une el Intercambiador de Santa Cruz de Tenerife con Chamorga.

Si nos trasladamos en coche, normalmente podremos estacionarlo en el mismo punto de inicio de la ruta en La Ensillada. Justo en la entrada del sendero hay unos paneles que ofrecen información sobre la zona de El Pijaral y sobre el permiso necesario para transitar por el recorrido. A diferencia de las rutas homolgadas incluidas en la Red de Senderos de Tenerife, este recorrido no está señalizado. No disponemos de ningún panel que nos facilite información sobre la ruta, y durante el trayecto no hay indicaciones, si bien el recorrido es bastante sencillo, nunca está de más consultar la ficha de la actividad proporcionada por el Cabildo.

Los itinerarios discurren por el monteverde, un bosque multiespecífico muy umbrío y húmedo, que se distribuye por encima de los 500m de altitud en el Parque Rural. Físicamente, los caminos están bajo la cubierta de árboles, son estrechos, salvo el tramo que discurre por la pista desde Cabezo del Tejo hasta la carretera TF-123, y suelen ser resbaladizos al estar el terreno muy mojado. Son de gran interés desde el punto de vista botánico, especialmente para estudiosos y “amantes de los helechos”, de ahí el nombre de la Reserva: El Pijaral, por la píjara, un helecho que puede sobrepasar ampliamente los dos metros.

Aunque no quedó registrado en esta ruta, cabe mencionar que a unos 800 metros del inicio del recorrido, podremos tomar un pequeño desvío a la izquierda, el cual nos llevará a tan sólo 100 metros al mirador natural del Roque Chinobre. De vuelta al sendero principal, encontraremos una bifurcación unos 200 metros después del desvío al mirador.

Seguiremos recto encontrado a nuestro paso varios puntos de interés, en primer lugar una roca llamada Piedra La Jurada, con una pequeña cueva en su parte inferior, y tras ella un punto desde donde disfrutar de una buena panorámica de la cara norte del Parque Rural de Anaga. El siguiente es el Roque Anabro, situado a unos 2,7 kilómetros del inicio.

El Roque de Anambro es un domo volcánico que alcanza una altitud de 815 metros. Se trata de un pitón fonolítico que adopta forma de aguja vertical de unos 75 m de altura visible. Junto al Roque Chinobre, establecen la frontera sur de la Reserva Natural Integral del Pijaral, y constituyen sendos elementos singularizados del paisaje, de interés científico, geológico y geomorfológico.

Según una leyenda moderna, fue desde este roque desde donde Beneharo, Mencey de Anaga, se tiró al vacío después de huir de los conquistadores. Cuenta la leyenda que se subió a lo alto del Roque Anambro y antes de saltar, Beneharo se cuestionó si era mejor rendirse o tirarse. Decidió morir en libertad y tras gritar “¡Guañoth Achamán!” (“¡Ayúdame Dios mío! “), se lanzó al vacío. Se dice que cayó sobre un árbol el acebiño, impregnándolo de sangre. Cuentan que por eso el acebiño tiene los frutos rojos, debido a la sangre que derramó Beneharo.

Seguimos avanzando por el sendero hasta llegar al Mirador Cabezo del Tejo, situado aproximadamente en la mitad del recorrido, al final de la Pista Cabezo del Tejo, a la cual se accede desde la carretera TF-123, por donde continuaremos nuestro trayecto después de disfrutar, si las nubes lo permiten, de unas magnificas vistas contemplando el Roque de Fuera, la Playa de El Draguillo, el Roque de la Animas, la Playa de Almáciga y detrás el Roque de Anambro.

Pero este enclave nos pareció el más especial no sólo por las vistas, sino por la compañía de unos simpáticos Pinzones que se acercaron a comer de la palma de nuestra mano con tan solo ofrecerles un puñadito de semillas.

Dejamos atrás el Mirador y continuamos por la Pista Cabezo del Tejo durante unos 3 kilómetros hasta la carretera TF-123. Las condiciones de este tramo son óptimas para caminar relajados disfrutando del entorno. Una vez en la carretera TF-123 observaremos que el acceso a la pista está cerrado mediante una barrera metálica. Pocos metros a nuestra derecha comienza el sendero de La Chamuscada, el cual se adentra nuevamente en el bosque volviendo a ganar altitud hasta llegar a la bifurcación por la que pasamos algunos kilómetros antes. Desde este punto hasta La Ensillada seguimos el sendero inicial en sentido contrario, finalizando la ruta.